Estas municiones de hidrogel están diseñadas para ofrecer un rendimiento óptimo en blasters, reduciendo atascos y mejorando la precisión en cada disparo.
Su color turquesa no solo aporta un aspecto llamativo, sino que también permite un mejor seguimiento visual del proyectil en el aire, facilitando ajustes de puntería en tiempo real.
Para su uso, solo es necesario sumergirlas en agua durante 2 a 4 horas hasta alcanzar su tamaño máximo, logrando una textura adecuada para un disparo eficiente y seguro.
Además, su tonalidad vibrante ayuda a identificar fácilmente la munición durante partidas en equipo.