Esta edición en color rosa neón ofrece no solo un diseño llamativo, sino también una ventaja táctica al facilitar el seguimiento visual de los proyectiles durante el disparo, incluso en entornos con alta iluminación.
Su tonalidad poco común en escenarios naturales o urbanos permite identificar con mayor claridad la trayectoria, mejorando la precisión y el control en cada partida.
Están diseñadas para expandirse de manera uniforme hasta alcanzar un tamaño aproximado de 7 a 8 mm, lo que ayuda a evitar atascos y garantiza un funcionamiento fluido en blasters automáticos y semiautomáticos.
Para su uso, deben hidratarse sumergiéndolas en agua durante varias horas hasta alcanzar su tamaño óptimo.